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Shareflow sólo cobra la publicidad exterior que puede probar
La plataforma liquida cada reproducción en pantallas digitales contra una prueba de emisión firmada por el dispositivo, y pone en cuarentena los duplicados.
Shareflow sólo liquida la publicidad exterior digital que puede probar: cada reproducción en una pantalla de su plataforma queda firmada criptográficamente por el dispositivo que la emitió, y el servidor vuelve a verificar esa firma antes de cobrarle a un anunciante o pagarle a un dueño de medios. La compañía detalló el funcionamiento de este sistema, que aplica tanto a la venta directa como a la programática.
El planteamiento responde a una pregunta que acompaña al medio desde siempre. «Pregúntale a cualquier anunciante qué le incomoda de la publicidad exterior y tarde o temprano llega la misma frase: ¿y cómo sé que salió?», señaló Shareflow.
De un reporte a una prueba
Durante décadas, la respuesta de la industria fue un reporte: una fotografía, un documento y la palabra del medio. La compañía distingue entre eso y una prueba. «Un reporte dice lo que el sistema del medio quiere decir. Una prueba es algo que el medio no puede cambiar después, aunque quisiera», indicó.
En la plataforma, el reproductor instalado en cada pantalla genera un registro por cada reproducción, lo firma con una llave que sólo ese dispositivo posee y lo encadena con el registro anterior. Alterar un registro rompe la cadena desde ese punto. Presentar dos veces la misma reproducción para cobrarla dos veces también se detecta: el duplicado queda en cuarentena y no llega a la factura.
El servidor no confía: recalcula
Antes de liquidar, el servidor reconstruye la cadena a partir de los datos que tiene almacenados, en lugar de aceptar la que el dispositivo declara. Según Shareflow, ni siquiera la cantidad de impresiones que se factura por una reproducción programática proviene de la pantalla: sale de la decisión de subasta que el propio servidor registró.
Una misma decisión de subasta se liquida una sola vez, y los registros que llegan bajo una identidad de dispositivo que no ha sido autorizada quedan retenidos hasta que un operador la valide.
Y en los medios impresos
Una valla no puede firmar nada. En ese caso, la prueba es la fotografía de la instalación, tomada por el técnico en el sitio, con su ubicación, aprobada por un coordinador y enviada al cliente de la campaña. «Menos criptografía, el mismo principio: que exista un hecho que ninguno de los dos lados pueda reescribir», apuntó la compañía.
Por qué importa para la industria
La publicidad exterior compite por presupuesto con medios que reportan cada impresión de forma verificable. Para Shareflow, mientras la respuesta a «¿cómo sé que salió?» sea un acto de confianza, el exterior negocia en desventaja.
«La prueba de emisión no es una función de auditoría: es lo que le permite al medio más visible de todos sentarse en la misma mesa que los demás», concluyó.
El funcionamiento del sistema está descrito en la sección de prueba de emisión de Shareflow Connect.